Ítaca, viaje ¿a ninguna parte?

No toda la ficción interactiva es un juego. Ítaca, un viaje a ninguna parte es un buen ejemplo, a pesar de su estética de videojuego antiguo. Sirva de advertencia para quien se acerque a ella con ánimo de «ganar». Se frustará, lo que quizás sea bueno porque ésto parece ser lo que busca su autor, Santiago Eximeno. Ahora bien, está frustración es de la clase que llama a la reflexión, y no se tarda mucho en alcanzarla.

Ocho clicks y nueve párrafos; esto es todo y, sin embargo, suficiente para meditar.

 

de Miguel de Luis Espinosa