Una vocación no es una profesión

Foto CC -by Poonomo

A veces se confunde vocación con profesión. ¿Por qué? Iba a perder el tiempo aventurando teorías; vamos al grano

La vocación es el eje principal de tu vida. Y sí, puede que sea ser torero o filósofa o incluso abogado o médico, ¿quién sabe? Pero también puede ser simplemente ser esposo y padre, ¿por qué no? Entonces te gustará más un trabajo que otro, por supuesto, pero no tienes que tener vocación a ninguna profesión concreta, porque para tí, lo que culmina tu felicidad es ser felices con ellos.

O tu vocación puede ser algo de lo que no se pueda vivir. Pongamos poeta, que rara vez da para mucho. Si es así necesitarás algo para ganarte la vida, aunque sea heredar una fortuna. En ese caso, la poesía no es lo que haces en el «tiempo libre», sino que tu trabajo es aquello que haces para permitirte ser poeta.

Por eso no te angusties si tu vocación no está entre las listas de grados de una universidad. A lo mejor ya la estás ejerciendo sin darte cuenta. A lo mejor la única valentía que tienes que emprender es la de no lamentarte, aceptarte en tu sencillez, ser más y mejor quien ya eres y sonreír a los que persigan sueños que no son los tuyos.

Miguel de Luis Espinosa