Un nuevo Platero

En el país de los sueños inacabados palpita la ilusión de un nuevo Platero y yo. Lo leí, Platero y yo, obligado por el currículo escolar, pero a pesar de eso creo que fue la primera obra de la que me enamoré. Ahora me planteo hacer algo de lo mismo, hilvanando poesía y prosa. El ascua me la ha avivado «Brown girl dreaming» aunque no sé si estaré a la altura.

Pesa mucho que quiero seguir sin fecha de fin con el Diario de Guille y todas las cosas que tiene este blog, además de mi vida. Pero aun así el resultado podría ser tan hermoso que me cuesta resistirme. No es nada nuevo, en realidad el verso iba de la mano de la narrativa y del teatro desde siempre. Es solo en estos tiempos que nos hemos separado de esa ruta, quizás sea tiempo de volver, aunque sea de otra manera. (O a lo mejor estoy siendo un pretencioso papanatas).

Sí finalmente caigo en la tentación está serían las líneas principales.

  • verso libre, casi prosa, pero con versos perfectamente distinguibles
  • intimista
  • de algo que pueda encuadrarse en la fantasía pero una fantasía cercana
  • de literatura juvenil
  • o infantil, si me atrevo
  • hablar de temas de sabiduría

Y no tengo mucho más en la lista de especificaciones. Obviamente es una idea inmadura, ni siquiera una idea, sino tan solo la primera chispa de un proyecto. Aun así, como la literatura es una forma de comunicación me interesa mucho sondear vuestro interés. Un simple «me gusta» vale aunque atesoraría vuestros comentarios, que los buenos resultan caros en estos tiempos de Trolilandia.

Imagen: Paseo en burro de Eva Gonzalès

Fijáos en el rostro de los personajes, sobre todo en el de la mujer, no tiene precio.