Saco 6 quiero 10

Adrián, uno de nuestros lectores, nos preguntó como mejorar las notas en los estudios. Resulta que Adrián saca normalmente seis o sietes, pero quiere dieces. Le respondí que como me parecía un tema muy interesante, le iba a dedicar el artículo que ahora os regalo por Navidad.

Me dirigiré a Adrián, así que si estás en su misma situación, imagínate que ese es tu nombre.

Si no, me gustaría que también leyeráis este artículo y que en vuestros comentarios aportéis vuestras ideas para ayudar a Adrián, y a todos los que estén en sus situación.

Felicidades Adrián

Adrián, antes que nada, quería darte la enhorabuena. Necesitamos, necesito contar con personas que estén dispuestas a ser mejores. Lo que hagas para mejorarte a tí mismo, podrá servir también para las demás personas, empezando por quienes tienes alrededor: amigos y familia.

Te dirán Adrián que debes conformarte con lo que tienes. Tú mismo tendrás esa tentación. No la escuches, no sabrás nunca hasta donde puedes llegar hasta que no lo hayas intentado todo.

Felicidades también Adrián, por lo que has logrado ahora. Un 6 ó un 7 son objetivos que has alcanzado con tu esfuerzo y merecen que los celebres. Sólo prométete que no serán tu prisión. Sigue adelante. No has nacido para ser un mediocre.

## A trabajar

Me has dicho Adrián, que a pesar de que lo has intentado, no consigues normalmente un diez. La respuesta, eso ya lo sabías, pasa por el trabajo. He de suponer que has trabajado, ¿verdad? Pero… ¿qué pasa?

Adrián, eso lo has de descubrir tú. Recuerda esta idea, que te ha de servir para toda tu vida.

## Las fuentes del fracaso

Cuando no se consiguen los objetivos es por estas razones:

a) No se ha hecho lo que había que hacer

b) No sabes lo que hacer

c) No se han hecho las cosas bien

Recuerda que tú nunca eres un fracaso. Si no te ha salido bien no es por algo que tu eres. No existe un defecto que diga “Adrián tiene que sacar máximo un 6″. No hay genes para el 6, como tampoco hay genes para ser bueno en matemáticas. No es porque tengas poca memoria, no es porque tengas poca voluntad, no es porque seas inferior.

Yo empecé a sacar sobresalientes como cosa normal en el seminario, donde se estudia para ser sacerdote. Y es porque fue entonces cuando (a) ya sabía estudiar y (b) me apasionaban todas las materias. No te digo esto para chulearme, sino para que sepas que sé que esto funciona.

## ¿Has hecho lo que había que hacer?

Sé valiente cuando te respondas a esta pregunta. Si has dejado cosas para luego –es normal–, dílo y aprende cómo evitarlo en este estupendo artículo de Berto Peña.

(Bueno, o donde quieras, pero es que el de Berto Peña es bueno, un poco largo, pero bueno de verdad.)

No sabes lo que hacer

Descúbrelo. ^_^

Tranquilo, hay un truco. Elige una asignatura. Escoje un fallo. ¿En qué es en lo qué más fallas? ¿Cuál es el más grave? Seguramente te lo ha dicho tu profesor, aunque sea en tus exámenes. Si no estás seguro, pregunta.

Dile a tu profesora o profesor: (bueno algo así) “quiero mejorar mis notas, ¿qué tendría que mejorar más? ¿cómo lo hago?”

Lo mismo se lo puedes preguntar a tus padres, e incluso a tus amigos.

## No lo has hecho bien.

He eat. 6,4 -> 7 -> 7,2 -> 8 -> 8,5 … 10. No desprecies esas pequeñas victorias. A lo mejor tardas uno o dos cursos en sacar casi siempre diez. ¡¿Y qué?! Sería una maravilla.

Cuarto: No siempre va a salir bien. Eres una persona. Los profesores son personas. Tendrás equivocaciones. Tenrás momentos en que pienses que todo lo que te he dicho es mentira; o que pienses que tú eres una excepción rara de la naturaleza y que sólo puedes sacar un seis. O que te equivoques con tu plan. Escupe al diablo y sigue adelante. Tú haz como las hormigas, si un plan sale mal, pues buscas uno mejor y así siempre.

Feliz Navidad

Adrían, éste es mi regalo de Navidad para tí. Espero que dentro de unos años tu puedas regalarle al mundo algo mejor.

de Miguel de Luis Espinosa