¿Sabéis que hay un librojuego?

La pregunta completa sería, ¿sabéis que hay un librojuego en este blog? Y la respuesta es sí. No me imagino cómo, porque es uno de esos contenidos que rescaté de un antiguo blog, y ni siquiera he hablado de él últimamente, pero resulta que es la entrada con más visitas. Concretamente 2990 en lo que llevamos de mes —una cifra modesta pero importante para este blog aún más modesto. Y os prometo que no he sido yo.

Vale pues tal librojuego se llama «Últimas Esperanzas» y va de Itair un príncipe que huye en el monte de los asesinos de la familia, y Deor, el último superviviente de los guardias.

Y lo tienes en varias versiones, porque tuve varios blogs, uno en pdf para su descarga y disfrute. La segunda, a la que verdaderamente me refería, está en este mismo blog para que puedas leerlo y jugarlo en tu navegador.

El comienzo de la aventura

La que yace bajo los huesos ha comenzado su venganza. Hoy,
en el Reino de Adell, se han alzado las novecientas sombras de la profecía, tomaron forma de demonios grises, y emboscaron a la Reina Uryele y toda su corte cuando acudían a rendir pleitesía a los seres divinos del lejano Monte de los Espíritus.

Todos debían morir, pero el Príncipe Itair 399 , un joven de
quince años, herido, aún respira en los brazos de Deor 1 , el
más veterano de los guardias de palacio. Dicen que, desde más allá del mundo de los dioses, el espíritu de un héroe, escogió a uno de los dos como avatar.

Nota: si empiezas desde aquí seguramente necesites leer las reglas que encontrarás al comienzo del libro. Son dos párrafos.

Tiene un defecto, y es que en la migración del blog se perdieron las ilustraciones. No tenía previsto volverlas a incluir dado que pensaba que no lo iba a leer casi nadie, pero visto lo visto…

También para tu lector de ebooks…

Por último lo tengo también traducido a varios formatos de ebook, incluido texto plano. Este último te será útil si quieres crear una obra derivada, que mi libro es creative commons, como se explica ahí mismo.

¿Futuro?

Pues mira, siendo sincero pensaba no volver a escribir un librojuego en mi vida. Es mucho trabajo, muchísimo, bastante más que crear un libro normal de la misma extensión. Y si no lo va a leer nadie, o casi, no tiene mucho sentido crearlo. Sin embargo, y aún siendo consciente de que la mayoría de las visitas se concentrarán en unas cuantas personas tengo que volver a considerar mi decisión.

Miguel de Luis Espinosa