Puntos de ruptura

Hay proyectos cuyo éxito no está asegurado y sin embargo debemos emprender. Hablo de participar en una competición, de cualquier tipo incluída una oposición, o de alguna idea de negocio revolucionaria. En esos casos es bueno plantearse al empezar algún punto de ruptura. Si definimos hasta donde vamos a invertir, hasta cuánto y cuándo vamos a implicarnos, de una manera objetiva y fría cuando lleguen los días difíciles tendremos una guía para seguir adelante o abandonarlo.

Definir estos puntos de ruptura puede ser difícil si nos metemos en territorio desconocido. Por ejemplo, para un estudiante de secundaria es fácil definir un punto de ruptura para la universidad; Si no apruebo al menos la mitad el primer año. ¿Qué hacemos si no conocemos dónde nos metemos? Creo que buscar información; como mínimo buscar información para encontrar ese punto de ruptura nos revelará, como mínimo, lo que podemos esperar razonablemente de un negocio

Y ¿qué hacer si llega lo peor? ¿Qué hacer si al final alcanzamos ese punto de ruptura? Si después de, por decir algo, 10 años no conseguimos publicar nada, o no estamos nunca entre los diez primeros de ninguna carrera -esto no son sino ejemplos a vuelapluma? Entonces lo lógico es abandonar.

Y emprender otra cosa.

de Miguel de Luis Espinosa