Pero lo intento, lo intento y siempre fracaso

Estoy enfermo, nada grave, unos virus imprudentes que están siendo devorados por mi sistema inmunitario. Pero, bueno, cuando uno está enfermo le da por pensar cosas raras. En moscas y en hormigas, ambas campeonas de la testarudez y la perseverancia. Vamos a hacerle una entrevista a cada una, para conocer sus secretos.

Entrevista a la señora Mauricia Mosca

Señora Mosca, ¿qué opina de las ventanas?

¿Ventanas? Las ventanas no existen, lo que pasa es que el aire a veces se hace duro.

¿Duro?

Sí, un fenómeno curioso, pero no hay que desesperar. Lo que hay que hacer es volar con todas nuestras fuerzas, todas las veces que hagan falta, esto es muy importante recordarlo, todas las veces que hagan falta, y así, con el tiempo el aire se hace normal de nuevo.

¿No cree que, en realidad, lo que pasa es que alguien abre la ventana?

Por supuesto que no. ¿Acaso no me ha oído? Las cosas sólidas no son transparentes. Así ha sido siempre y así siempre será. Pero aunque usted tuviera razón y el aire no dejara de ser duro por mis esfuerzos, sino porque alguien abriera esa mítica ventana, yo no podría pasar si no volviera a intentarlo, ¿no le parece?

Entrevista a Hermenegilda Hormiga

Señora Hormiga, ¿qué opina de las ventanas?

Nada, ¿qué tendría que opinar?

¿No son un obstáculo?

Bueno, sí, ¿y qué?, ¿qué es un obstáculo para una hormiga? Lo primero es ver si se puede pasar sin esfuerzo. Si es así, se hace y ya está. Si no, se explora, buscando una abertura. Si no hay, se busca en el marco. Si no hay en el marco, tratas de pasar donde el marco se une con la pared. ¿Qué no hay? Pues buscas otra ventana.… o pasas por debajo de la puerta. Lo que importan son las migas de bizcocho que vas a comer, no el obstáculo. Al final, si la buscas siempre habrá una solución.

Miguel de Luis Espinosa