¿Nos equivocamos de héroes?

Estamos en tiempos en los que se llama héroes a quienes tienen hambre de triunfo. No basta una liga, sino dos, tres, cuatro. No es suficiente un tour, ni tampoco siete. No basta con ser mujer, hay que ser la super-woman de los anuncios: madre, hermosa, feliz, empresaria de triunfo, cocinera esmerada, perfecta anfritiona, culta, alegre, deportista, responsable de todo y consejera de Dios por las tardes, mientras se busca más, siempre más.

¿Pero es eso signo de buena salud mental?

¿Cuántos tours querrías que ganara tu hijo antes de ser feliz?

A lo mejor los héroes están en nuestro barrio, jugando al fútbol con nuestros hijos, o levantándose a las cinco de la mañana para «correr un rato» a la tenue luz de la aurora.

Miguel de Luis Espinosa