No se puede ser bueno y cobarde

Perded toda esperanza: no se puede ser cobarde y buena persona a la vez. La valentía puede que sea compatible con el mal, aunque sería un tipo extraño de valentía. Puede. No lo he pensado. Lo que sí he pensado y visto es que la cobardía lleva siempre al mal.

No estoy hablando del miedo ni el estado de pánico. Carecer de miedo sería como no sentir dolor: algo que parece bueno pero que, bien pensado, sería extraordinariamente peligroso.

La persona cobarde es la incapaz de afrontar situaciones difíciles y, a causa de ello es como mínimo incapaz de hacer el bien. Hablamos de quien siendo consciente del mal no se opone a este. No estoy hablando de tener que hacer de héroe idiota, sino más bien de no llamar a la policía, no protestar ante el gobierno ni ante el atropello más severo y otras tantas pequeñas cosas.

Pero aún peor, y no encuentro la palabra para ello, es quien por miedo hace el mal. Amenaza, mata, delata y traiciona, solo por salvar la propia piel, o incluso la de su familia. Porque es él y lo suyo lo que, a fin de cuentas, está por encima de todo lo demás, justa o injustamente.

No todos podemos ser héroes. Vale. Pero me he dado cuenta de que el contrario del héroe no es su némesis, el malo. No es el forajido de sombrero negro lo contrario al sheriff de sombrero blanco. Son las gentes que ven matar y no hacen nada, no sea que el señor sombrero negro se enfade, no sea que el patrón, no sea que el virus…

Miguel de Luis Espinosa