Los compromisos son para días como hoy

Prometí que iba a escribir un post cada día. Y mírame ahora. Cada vez me cuesta más y no sé exactamente por qué. Una mala racha supongo. Esto va mal, me digo, y creo que tengo razón. Pero eso no es excusa para abandonar. Siempre vendrán rachas malas, lo mismo que las malas. Y solo hay un camino: trabajar, trabajar, trabajar y seguir trabajando.

Tengo que darme ánimos. Volver a mi canción favorita. Bueno, a la que es últimamente mi canción favorita: Rauta1. Va de la forja mítica de una espada, ya os lo he contado. Iske!, ¡golpea! es la palabra que más se repite y se invoca a Ilmarinén, un héroe sobrenatural mítico que trabajaba, fracasaba y volvía a trabajar hasta acabar con algo que valiera la pena.

Es bueno recordarlo, sobre todo cuando no salen las cosas, cuando lo único que quieres es abandonar. Recuerdo tiempos muchos mejores para este blog. Tengo borradores que nunca publiqué que son mucho mejores que lo que he escrito últimamente. La solución no puede ser llorar anhelando viejas glorias. Un viejo general ya no puede físicamente participar en nuevas batallas. Pero sigo teniendo dedos y puedo escribir otra vez.

Iske! Golpea. Vuelve a la fragua. Esa es la única solución. No, no dejarlo nunca, aunque nunca salga bien.

Iske! Golpea. Fíjate esta vez. No te centres en el error. Relájate. Lo que cuenta es esta frase, esta palabra, este golpe.

Iske! Golpea. Es solo un golpe el que tienes que dar esta vez. Un golpe como tantos otros que has dado. Un golpe que puede ser el mejor.

Iske!

Notas:

1. Rauta de Korpiklaani.
2. El finlandés no tiene acentos, lo he puesto yo donde creo que lo llevaría de ser una palabra española.

Miguel de Luis Espinosa