La realidad de la productividad personal

Hace mucho tiempo que no trato de este asunto. Pero hace unos días me dio por echar un vistazo a los blogs que antes seguí de productividad personal. Que, por si no sabes de lo que hablo, y sin ánimo de definir, serían las técnicas para organizar las cosas que tienes que hacer de manera que puedas tener el control.

Y lo que encuentro es que las cosas han variado muy poco. La misma gente diciendo más o menos las mismas cosas y casi de la misma manera. Hasta cierto punto tiene sentido, como dicen los nórdicos, la rueda no puede hacerse más redonda. Parece que no se haya dicho nada fundamentalmente nuevo en productividad personal. David Allen sigue reinando y todos los otros sistemas de productividad personal solo sirven para un determinado tipo de situaciones.

Sexando ángeles

Lo primero es que no me quiero en este tipo de polémicas. Conducen a muy poco, sirven a muy pocos. Me explico: la realidad de la productividad personal (o efectividad por ser el último concepto de moda) es que la mayoría de la gente no tiene ningún sistema de productividad. Sí que emplean herramientas más o menos complejas, pero como su experiencia les da a entender. No siguen, en realidad ningún método.

Es por ello que la adopción de cualquier método supone un incremento significativo en la eficiencia del trabajo. Sí, puede que no sea tanto como en el método ideal, pero aun así es una maravilla comparado con el apuntarse las cosas en la cabeza.

Como el deporte

Para el deportista constante es de necesidad reflexionar sobre su técnica. Buscará disponer del material adecuado, un buen entrenador, una planificación física y mental correcta y etcétera, etcétera. Pero para la mayoría de la gente esa preocupación es innecesaria y hasta estorba. Porque no ponen un pie tras el otro más de tres días seguidos. A poco abandonan y vuelven al sedentarismo más frustrados que antes.

Lo que interesa es menos preocuparse por buscar el sistema perfecto y, dentro de este, de la última pijada y más por difundir las ideas de productividad personal. Una vez que exista «afición» ya se preocupará la persona por aumentar su eficiencia. Porque engancha.

Obviamente no se trata de abandonar la reflexión sobre la productividad personal. Pero sí de tener una actitud más cercana a quien ni siquiera sabe lo que es la productividad personal. Alguien, —yo no soy la persona adecuada— debe hacer algo a este respecto.

Si te ha picado el gusanillo

Si te ha picado el gusanillo de la productividad personal te aconsejo que comiences y termines por el mejor. (Vale sé que suena contradictorio con lo que he dicho, pero resulta que sí que creo que un sistema es mejor que los demás). Este sistema mejor es el de David Allen y para conocerlo deberías leer su libro: «Cómo organizarte con eficacia». (Que no pongo enlace porque es facilito de encontrar y estas cosas siempre se ven con desconfianza).

La mejor aplicación que conozco para ello es FacileThings y punto redondo.

de Miguel de Luis Espinosa