Funcionario

# ¿Por qué oposité?

Porque no ví otra alternativa. Se acercaba ya la crisis que iba a arreciar en España y yo había salido del seminario con poco dinero en los bolsillos y un mercado laboral muy chungo.

¿Fue esa suficiente motivación? Pues teniendo en cuenta que ya voy para cuatro años de funcionario de carrera, y, anteriormente, un poquito de interino, parece ser que sí. El dinero y los esfuerzos gastados me han sido rentables.

# ¿Y el trabajo?

Bien, gracias. Podría ser mejor, supongo. Es diferente a como me lo había imaginado y algunas cosas francamente me frustran. Básicamente tienen que ver con la propia estructura de la administración que hace que todo vaya muy bien cuando las reglas están claramente definidas y son bien conocidas por todas, pero increíblemente lentas cuando éstas o son confusas o no existen.

En resumen, sí, ser funcionario ha sido un buen bote salvavidas, pero no estoy seguro de que uno deba vivir en un bote salvavidas para siempre. No sé si izar mi propia bandera, pronto.

Miguel de Luis Espinosa