El consejo de la golondrina

Un hombre capturó a una golondrina. El ave suplicaba por su libertad —Si me dejáis marchar, vuestra ganancia será grande, pues os daré tres grandes consejos que desde ahora os serán de gran utilidad.

El hombre escuchó al pájaro y le dejó ir volando a un árbol cercano en el que se posó en un ave —Escuchadme y prestad oído a los tres consejos que os guiarán. El primero es, no creáis lo increíble; el segundo es, no intentéis extender vuestra mano a donde seáis incapaz de alcanza; y el tercer consejo que os doy es, no os doláis de lo que pasó y se ha ido. Tomad estos mis consejos y no los olvidéis.

El ave tentó entonces al hombre, diciendo: —Dentro de mí hay una perla de gran precio; es tan magnífica como espléndida y tan grande como el huevo de un azor.

Habiendo escuchado esto, el hombre se arrepintió de haber dejado marchar al pájaro, su rostro palideció de tristeza, e inmediatamente extendió su mano para atrapar a la golondrina, pero ésta replicó al necio —¡Qué? ¿Habéis olvidado ya el consejo que os dí, y la mentira que os he contado, la habéis considerado cierta? Había caído en vuestras manos, pero no pudistéis retenerme, y ahora os entristecéis por un pasado para el que ya no hay remedio.

Extracto traducido de Told in the Coffee House, de Cyrus Adler y Allan Ramsay

Foto CC -by Fauxto Digit

Número de artícu­los dia­rios con­se­cu­ti­vos: 35

Miguel de Luis Espinosa