Diario de Guille 3.4

26 de enero

Querida persona desconocida, sigue siendo invierno, más invierno que nunca porque ha estado nevando toda la noche. También ha venido el viento y estamos pasando mucho frío. Es que hay que ahorrar combustible: leña y carbón tenemos poco en esta isla nunca ha habido muchos árboles. Lo mejor que tenemos es algas secas pero hay que racionarlas porque, aunque haya todas las que quieras, es muy difícil secarlas en esta época del año. Espero que aguantemos hasta que se vaya lo peor del frío.

De momento nos quedamos siempre en una habitación enfundados en ropas, mantas y todos tan juntitos como podemos. Esta noche vamos a dormir en una sola cama, Laika también. A ver si así no nos castañetean los dientes.

Lucas se ha recuperado. Eso es muy bueno.

27 de enero

Querida persona desconocida, salir a pescar es horrible. Tengo las manos a medio congelar, a pesar de los guantes porque están viejos y no puedo evitar mojarme. Heather no ha ido conmigo sino que se ha quedado dentro a guardar la casa faro, vigilar por si vienen los orcos, cuidar a Laika y cocinar y esas cosas. Mamá dice que es porque todavía es muy pequeña, no porque sea una chica. Y debe ser verdad porque mamá ha venido conmigo.

(lo que no sé es por qué lo ha dicho de forma solemne… madres…)

Es muy bonito, aunque duro, palear bajo la aguanieve con mamá. Por ejemplo: ves un cristal sobre el plástico del kayak, que es hielo muy fino, como papel. Pero brilla. Y con mamá paleo a la vez que ella y todo está muy tranquilo, a pesar de las olas.

El kayak se pone calentito por dentro y de cintura para bajo estás bien. Lo peor son los dedos, cuando tienes que meterlos en el agua para sacar un cangrejo de una trampa. La cara también se queda congelada y muy blanca y luego te cae un copo de nieve en la nariz, o en los ojos. Pero mamá se ríe y yo también.

Tengo que decirle a mamá lo de que no me querrá nadie. Pero no me atrevo a romperle el corazón también a ella. Seguro que lo digo de una forma horrible porque soy un berzotas. Berzotas significa tonto, lo he tenido que comprobar en le diccionario porque ni recuerdo cuándo la oí. Como todos los demás, salvo mamá y yo hablan en inglés… Bueno, Laika no habla nada, como es una perra.

Captain Obvious strikes again!

Eso es un comentario sarcástico contra mí mismo. No te enfades, querida persona desconocida. Y significa el Capitán Obvio ataca de nuevo.

Pero da igual, seguro que no me lees esto porque escribo cosas aburridas de forma muy aburrida.

28 de enero

Querida persona desconocida, hoy no hemos tenido aguanieve, solo lluvia normal sin nada de nieve mezclada. Además ha sido menos intensa que ayer. Pero Heather sigue encerrada en casa todo el día, como todos los niños pequeños de la isla.

Mamá me preguntó que si estaba triste. Yo le dije que sí, porque cuando me pregunta eso en realidad ya sabe que estoy triste. Pero cuando me preguntó por qué le tuve que decir que por el invierno y el frío y el miedo de la guerra de verdad. Mentí porque en realidad no sé por qué me estoy poniendo así pero si hubiera dicho la verdad pensaría que estoy ocultando la razón. Y no estoy ocultando nada, en realidad no la sé, ni tampoco sé muy bien si lo que tengo se puede resumir en una palabra. En este caso tristeza.

Es que estoy tranquilo, triste pero tranquilo y eso no me pasa muchas veces. No las dos cosas a la vez. Supongo que estoy empezando a aceptar que soy raro. O puede que me esté viniendo ya la adolescencia. Lo que viene a ser lo mismo. (Pero no creo, porque no tranquilidad y adolescencia no vienen muy juntas, créeme).

29 de enero

Querida persona desconocida tengo muchas ganas de que se acabe el mal tiempo y el aburrimiento. Aunque empiece la guerra. Bueno, aunque empiece la guerra no, pero como va a empezar de todas maneras al menos que acabe el aburrimiento y podamos ir con el kayak de aventuras. Heather también está de acuerdo, aunque solo si no hay guerras.

30 de enero

Querida persona desconocida, Heather me ha dicho que no me va a volver a besar. Dice que quiere buscarse un novio y que si me besa podrían pensar que los somos. No me extraña porque yo también lo había pensado. Pero no le puse ninguna objeción. ¿Para qué? Si ya sé que voy a estar siempre solo. Aunque si miro al mar y me baña la lluvia y los pájaros vuelan sobre mi kayak, ¿cómo voy a estar solo?

31 de enero

Querida persona desconocida, mamá nos ha prometido una aventura. Sé que suena muy raro, pero nos dijo que en verano, si la guerra contra los orcos ha terminado, nos iremos de acampada a Loch Lommond, como antes de las muertes. Con buen tiempo, con mosquitos y garrapatas como únicos enemigos y toda la comida que queramos. Incluso plátanos, que no me acuerdo cómo saben.

Heather dijo que se apuntaba también pero que iría con su novio si se encontraba uno. Eso dolió. Pero que si no encontraba ninguno iría con su hermano, yo. Eso fue alegría.

Si te digo la verdad, después de tanto tiempo viviendo juntos con mamá y como es pequeña para mí yo también me siento su hermano. Es más natural a nuestras edades, créeme.

Pero luego yo dije que no teníamos que esperar al verano ni ir a ningún sitio lejano y bonito. Podíamos hacerlo en esta misma isla, o en alguna cercana. Que podía ser la isla pequeña, en el bosquecito cerca de la iglesia de St Cuthbert. Solo necesitamos que no haga tanto frío como ahora. ¡Y mamá dijo que sí!

1 de febrero

Querida persona desconocida, me gustaría que este mes fuera mejor que el anterior. Porque enero, estarás de acuerdo conmigo, ha sido un pedazo gordo de caca apestosa.

En cuanto a hoy todo ha ido sosito excepto para mamá que se ha hecho daño en la pierna. No parece nada grave salvo para su bota izquierda. Era de goma, de esas tan buenas para la lluvia y el barro y los trabajos de granja y que nunca se rompen. Excepto cuando te clavas con un clavo de los largos que te roza todo el pie. Ese fue el resultado de mamá. En cuanto a cómo llego a hacerse eso… para mí que tiene que haber sido algo humillante, porque esquiva la pregunta como una bailarina. (Lo de la bailarina es porque como las bailarinas sabían moverse muy bien seguro que también esquivaban mejor).

Miguel de Luis Espinosa