Diario de Guille, 070101

Querida persona desconocida, no hemos tenido celebración de reyes porque como aquí ya solo mamá y yo somos españoles hubiera sido muy raro. Esa es la excusa, pero así vamos a perder todas nuestras últimas tradiciones, lo que me pone un poco triste.

Mapa de la imaginaria Isla Ristol, aunque sí existe una Ristol real, no es ésta.

Por otro lado es bueno que volvamos a nuestra vida habitual. Pero ha sido un día de vida habitual horrible para nosotros. Te contaré, el viento ha estado jugando con nosotros a lo bestia. Parece que lo dirigía algún ángel de las burlas porque nos montamos en nuestros kayaks, Heather y yo y todo muy bien. No llovía, pocas nubes, una brisa y, de pronto, golpe de viento. La primera vez fue divertido, nos empujó contra la playa y acabamos contra la arena fría, todos mojados y ateridos.

Lo que no suena muy divertido pero es mucho mejor que la segunda racha en comparación. Porque la segunda racha bestial nos llevó fuera de la bahía a toda velocidad, por mucho que luchamos. Fue todo de auténtico miedo, no podíamos volver, pero sí dar la vuelta por el norte e hicimos eso. Tuvimos que desembarcar junto al faro y luego correr a Gasta donde nos encontramos con mamá y los demás que ya nos creían muertos.

Increíble, hasta hoy pensaba que no había nada más seguro que la playa Spèis y, ya ves, como es el mar. Pero eso ya pasó y ahora hemos vuelto a la vida habitual, Laika a acurrucarse perrunamente junto a la chimenea, Heather a trabajar en su lira y yo a escribir. Pero ya no porque me llama mamá a hacer tareas.

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Imagen propia hecha con inkarnate

Miguel de Luis Espinosa