Da un paso atrás

Separarse un poco del grupo, dejar de escuchar por un rato y reflexionar sobre lo que se ha escuchado antes. Decidir que está bien y que está mal. Esbozar una respuesta, aplicarla a uno mismo. Fracasar, analizar los fracasos, probar, probar otra vez y mejorar. Y cuando se vea una salida, entonces será el momento de lanzarla al público.

Pero lo primero es salirse del grupo. ¿Arrogancia? No. El flujo constante de información no nos deja aprender. Es como quien escucha a un profesor que parlotea sin parar pero que no deja a sus alumnos el tiempo que necesitan para reflexionar y re-elaborar la información que les ha dado. A menos de que los alumnos hagan en algún momento ese esfuerzo de reflexión lo más que conseguirán en convertirse en loros.

Miguel de Luis Espinosa