Brazo de leño, tankas con haiku

He preferido intentar escribir tankas porque no vi apropiado un haikú para lo que trato de exponer. Me refiero a la sensación que tienes tras la pequeña victoria de una participación deportiva. De esa clase en la que consigues terminar sin quedar el último pero te has vaciado de fuerzas completamente.

Fue en el Memorial Fernando Henríquez Betancor que organizaba el Real Club Náutico de Gran Canaria y el Aula Universitaria de Piragüismo de Las Palmas de Gran Canaria. Había pensado contaros la batallita entera, pero lo cierto es que no se puede estar en la misa y repicando. O sea, acabo de descubrir que si uno está compitiendo no se entera de nada más que su carrera y de esta solo de quién tiene delante y por detrás. Así que me tendré que conformar con compartir mis emociones.

Lo haré con poesía, en un nuevo intento, ahora con tankas y haikús. Veamos que me sale.

Torneo Memorial Fernando Henríquez Betancor 2019 Las Palmas, pasando boya

Competición

Estaba participando, si creéis a la foto —que a mí mismo me cuesta— en un torneo de surfski, esas piraguas esbeltas y rápidas, construidas para la velocidad en el mar. Ahí voy por detrás, bregando por adelantar a un compañero que no me lo iba a poner fácil, (ni que se atreva). En esos momentos yo por dentro estaba cantando heavy finlandés, Rauta de Korpliklaani, por ser preciso, y literal. Fijáos en mi cara. Bueno, para que sepáis que medio entiendo lo que iba cantando, aquí tenéis el primero de mis tankas inspirado en esa canción.

¡golpe al hierro!
te forja Ilmarinen
en esta hora
golpe, golpe, golpea
¡ahora no te rindas!

Meta

No gané, obviamente, pero si tuve la pequeña victoria de tener que remontar una salida horrible con caída incluida. (La próxima vez salgo más tranquilo, lo prometo, debe ser la novatada) y a pesar de eso acabar más o menos donde pensaba que podía hacerlo. (Pero ya les pillaré, ya…).

brazo de leño
acariciando el mar
dulce victoria
la piragua continua
suave sobre las aguas

La dulce victoria reside en que, para bien, has conseguido lo que te proponías, por modesto que fuera. Eso tiene una satisfacción en sí mismo. Pero también están las pequeñas historias de la aventura que acabas de terminar.

En cuanto al brazo de leño era exactamente la sensación física que tenía, juntamente con unos abdominales acordándose de toda mi familia.

A bajarse de la tontería

Bonita historia, pero ya pasó, y hay que pasar página. Después de todo los niños en la playa, como debe ser, estaban más atentos a sus juegos que a nuestras carreras de barquitos. Están de vacaciones de Navidad y deben ocuparse de lo importante, que es jugar y ser feliz. Creo que esta sensación es más apropiada por haikú o por lo menos es lo que me salió.

sol de invierno
el mar viste de lago
nadan los niños

Y yo ahora de vuelta a entrenar. ¡Golpea! Que si yo he podido, tú también tienes que poder y probablemente más. (Aunque haré todo lo posible para que no me adelantes).

Miguel de Luis Espinosa