Aguas erizadas, poema

aguas erizadas
el viento arranca las olas
risa en mi pala


La pala es como llamamos al instrumento del piragüista, no remo. Lo aclaro por si el poema llama a confusión que no todo el mundo tiene que saber de piragüismo. El día quizás no estuviera tan malo pero estaba en una embarcación que está justita en la frontera de mis posibilidades, así que hubo alguna que otra caída. Nada de susto porque estaba muy cerca de la costa, con amarradera y chaleco, y de hecho parte de los problemas era la profusión de barcos fondeados por la regata transatlántica, la ARC.

Aún así puede que esté un poco si todos estos esfuerzos jugueteando con el ridículo me hacen feliz. Supongo que es la misma sensación del niño, gritar «wiii» mientras te deslizas rampa abajo… o por las olas. Solo que por las olas es mejor. Ésta es la actitud

Soplen serenas las brisas,
ruja amenazas la ola,
mi gallardía española,
se corona de sonrisas...


de Miguel de Luis Espinosa