9 de diciembre, diario de Guille

Lucas mejora

Querida persona desconocida, te gustará saber que Lucas está mucho mejor que ayer. Se le vé feliz y agradecido y parece que empieza a confiar en nosotros. Al menos no tiene miedo a que le cortemos la cabeza o algo así. Heather dice que no durará, que dentro de unos días se pondrá peor y habrá roces, enfados y esas cosas. La verdad es que a Heather le pasó lo mismo por lo que no me preocupa demasiado. En cualquier caso tenemos que integrarlo entre nosotros.

Piénsalo, aunque seamos egoístas, necesitamos gente, tanto ahora como en el futuro, aunque sea un niño escuálido. El mundo necesita gente, a poder ser buena y ahí le tenemos que ayudar. Yo pienso que se puede ayudar a las personas a ser buenas, pero no obligarlas. Y, no me quiero poner filosófico sino práctico, y es que la bondad tiene una parte práctica que se puede aprender más fácil si te la enseñan. Con Lucas ya veremos, ojalá sea feliz y bueno, aunque dudo mucho que pase así todos los días, pero no me voy a poner triste o enfadado antes de que pase. Sería un loco. Me diría Sargento Mamá, «¿por qué estás enfadado?» y yo «por algo que no ha pasado» y cualquiera me miraría con cara de decirme «eres bobo». Así que me voy a dejar de preocupar por anticipado.

Trabajo y tumbas

El día ha hecho bastante bueno con lluvias normales y ratos de sol así que hemos podido trabajar y recuperar parte de los días anteriores que no pudimos por la guerra o el mal tiempo. Lucas fue con mamá a trabajar en el campo mientras que Heather y yo de nuevo a la playa Spèis a mariscar. Pero eso son cosas normales salvo porque Sargento Mamá dijo que Lucas fue de mucha ayuda y todo el mundo está feliz de tenerle.

(Aunque creo que Brianbrian le tiene miedo)

Por la tarde antes de que se pusiera el sol enterramos a los orcos. Lucas no quiso ir y me parece normal por lo que se quedó con Heather y Laika en la casa grande. Supongo que ya irá otro día, cuando esté mejor y se reponga, aunque seguro que los orcos no fueron buenos con él. De todas formas están cerca, los enterramos en el bosquecillo que está detrás del pueblo y no en el cementerio de la isla pequeña porque: a) hay poca luz y mucho que hacer, b) pesan un montón y c) no queremos mezclar las tumbas de los orcos con la gente buena. Suena cruel y discriminatoria pero es que luego vas a recordar a la gente buena y te enfadas al ver esas tumbas de asesinos. Y ya vale.

Yo presidí las oraciones. Si leíste mi diario viejo te acordarás de que antes tenía ganas de ser sacerdote y todo eso. Así que por eso me ha tocado. Y no sé, puede que sea sacerdote todavía, cuando sea mayor. Aunque no sé quién me va a enseñar y hacerme las cosas necesarias. Pero bueno, mientras Dios no se enfade, yo feliz y tranquilo.

Image: Foto de una iglesia de la Isla de Barra de MJ Richardson

Miguel de Luis Espinosa