5 de diciembre, diario de Guille

Querida persona desconocida, Sargento Mamá ha dicho que tengo «la cabeza pájaros», tal cual, sin preposiciones ni verbos ni nada en medio. Y como tengo la «cabeza pájaros» pues no puedo ir a la excursión saqueadora de ropa de Mallaig.

En cualquier caso no podía ser hoy porque el viento ha sido descomunal durante la mañana, con lluvia bestial. Parecía el fin del mundo (risas, porque vivimos en un mundo post-apocalíptico que quiere decir «después del fin del mundo», aunque en realidad es «después del casi-fin del mundo» porque si no, no habría nadie ni nada). Luego por la tarde solo hubo viento muy fuerte acompañado de la lluvia bestial, que ha seguido hasta la noche y más allá.

Nos hemos quedado todo el día en nuestra casa-faro, lo que no quiere decir que nos hayamos dedicado a la total holganza, querida persona desconocida, sino a ordenar y limpiar nuestras cosas, a estudiar, a leer, y a tapar una brecha de un cristal roto. También nos hemos contado cuentos, hemos comido, dicho poesías y nos prometimos hacernos una obra de teatro. O sea todas las cosas normales para pasar el día de tormenta.

Pero también mamá me dijo lo de «cabeza pájaros» y Heather se rió y a mí no me hizo ni pizca pequeñita de gracia grasa. (Que tampoco es gracioso, es para darte un ejemplo de cosa que podría parecer graciosa pero que no lo es y así me siento yo). Bueno pues que no voy a ir, por mi seguridad y eso que soy un niño y que las otras veces que pasé peligro era porque no había más remedio y más excusas pelusas. (Tampoco tiene gracia grasa).

Hoy es un día triste para mí.

dolor de huesos
crezco tan lentamente
mamá se ríe

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Imagen: fragmento de «Bociany» de Józef Chelmonski

Miguel de Luis Espinosa