El Blog de Miguel de Luis Espinosa

27 de octubre

Querida persona desconocida, está volviendo el invierno y tengo ganas de escribirte otra vez. Supongo que esperarás que te cuente todo lo que ha pasado desde mayo y lo haré, lo prometo, pero hoy no. Déjame contarte solo lo que pasó hoy, como en los viejos tiempos, por favor. ¡Gracias!

Es fácil que te dé las gracias, como no me puedes decir que no…

Bueno, pues hoy ha sido un día estupendo porque he engordado oficialmente tres kilos desde mayo y soy dos centímetros más alto. Todo medido en la cinta métrica y en la báscula del señor Mungo Sax, así que no es imaginación ni que me lo haya dicho Fantasma-Papá ni nada de eso. Es nuestra nueva dieta en nuestra nueva isla, que hemos tenido más avena de la necesaria, pescado, algas, focas, marisco y hasta huevos en cantidad. Los huevos de gaviota los encuentro especialmente apetitosos (escucha en tu imaginación mi risa malévola dedicada a mis peores enemigos).

Ya, vale, no son mis peores enemigos, ya quisiera… pero son muy fastidiosas.

Lo mejor de todo, Heather me ha dado un beso de felicitación. En la mejilla, pero aun así. No sé todo esto solo quiere decir que estoy muy bien.