18 de diciembre, diario de Guille

Querida persona desconocida, no decidieron nada anoche, los adultos no se ponían de acuerdo y a los demás no nos dejaron decir nada. Todo el mundo estaba nervioso y hasta Sargento mamá se sentía fatal esta mañana.

Pero por fin, a mediodía se decidieron a izar la antigua bandera sobre la colina más alta de la isla y desde entonces hemos esperado y esperado pero no ha aparecido nadie. Me quedé toda la tarde hasta la puesta de sol en mi kayak listo a encontrarme con el embajador de nuestros enigmáticos vecinos.

Porque sí, me eligieron a mi para la misión y no, no tuve mucho miedo.

Lo tengo ahora porque la noche multiplica todos los miedos y mañana, antes de amanecer tengo que estar en la playa. Tengo una responsabilidad muy grande, suponiendo que no sea todo una trampa y me maten, si la fastidio, fastidio al mundo entero, lo que queda de él y tendremos que huir de los orcos para siempre o hasta que muramos de hambre o algo peor.

Imagen construida con fakeflag.net

Miguel de Luis Espinosa