Colores de cobre, poema

colores de cobre
brillos del sol que se acuesta
por el agujero


Es curiosa la habilidad que tenemos los humanos para dar asignar sentimientos a lo que hace la naturaleza. Es como si creyerámos que la belleza creada por el sol tuviera algo que ver con nosotros. Bueno sí, somos nosotros los que etiquetamos algo natural como limpio o sucio, feo o hermoso, admirable o despreciable. Hasta escucho astrónomos lamentar la distante «muerte» del universo, como si el definitivo apagón de la última enana roja, o el frío final del espacio expandido hasta lo posible fuera algo malo.

En este pieni* mío, recuerdo la maravilla de contemplar los brillos del sol poniente saturando una hoja hasta resplandecer por un agujero. Es cosa mía, y tuya, ver poesía ahí o no. Es, sí un bonito juego, lo que no deberíamos hacer es dejarnos atrapar por nuestra propia creación, hacernos esclavos de nuestras propias historias, temer a los monstruos que creamos

* Pieni = forma poética en la que estoy experimentando sobre el cimiento del haikú.

Foto de minka2507 (pixabay.com)

Miguel de Luis Espinosa