El Tarot como herramienta de escritura

La idea es buscar inspiración para las aspiraciones, pensamientos y miedos de los personajes. Lo que hago es ponerme en su piel y preguntar a un oráculo ficticio como si la estuviera haciendo a mí mismo.

Echo las cartas e interpreto los resultados.

Puede parecer una tontería y no, no creo que unos trozos de cartulina pintados tengan poderes mágicos o predictivos, pero sí sugestivos. Y esto es todo lo que necesito para sacarme de una duda.

En realidad cada pregunta se divide en una serie de siete sub-preguntas.

  1. ¿Cómo te sientes ahora?
  2. ¿Qué acaba de pasar?
  3. ¿Quién es tu amigo?
  4. ¿Quién es tu enemigo?
  5. ¿Qué temes?
  6. ¿Qué te espera el futuro, si no cambias?
  7. ¿Qué puedes hacer?

Y para cada pregunta se saca una carta, que interpreto o de la manera tradicional, sacada de ese tratado antiguo que es Internet, o me dejo ir.

Este es todo mi sistema, pero funciona.

Miguel de Luis Espinosa